En verano a todo el mundo nos gusta lucir un aspecto bronceado, y para ello hay que tomar el sol, pero siempre de manera sana. Y es que el sol es peligroso para nosotros, y cualquier exceso puede causarnos problemas en un futuro.
1. Lo primero que debes hacer es evitar exponerte al sol en las horas centrales del día, es decir de 13 h a 16 h, ya que es cuando el sol alcanza su cenit e irradia más luz que puede quemar tu piel .
2. Aunque pienses que si usas un protector solar más bajo te pondrás más morena, estás equivocada lo único que lograrás es poner en peligro tu piel. Por eso te aconsejo que nunca uses un protector solar menor del 15, aunque deberías usar un protector solar acorde a tu piel, para ello sigue las indicaciones de los especialistas.
3. No te apliques la crema en la playa o piscina al exponerte al sol, deberías aplicarla una media hora antes de la exposición al sol.
4. Te aconsejo que digas que no a las cabinas de bronceado y apuestes por lo natural, ya que los rayos UVA tienen los mismos peligros que los del sol.
5. Siempre que te bañes debes de renovar la aplicación del protector solar, y que no se te olvide aplicarla cada dos horas.