Los jóvenes ya no se casan. ¿Por qué? Porque no quieren las mujeres. Tiempo atrás había un dicho que decía así: “Te vas a quedar para vestir santos”. Estaba muy mal visto que la mujer quedase soltera. Por eso, muchas de ellas, acababan sucumbiendo a los encantos eclesiásticos y haciéndose monjas. Concretamente, en 2010, la celebración del casamiento cayó un 6,3%. Pero no sólo esta práctica, también la de tener descendencia: cada vez se tienen menos hijos y más tarde. ¿Qué pasa con las separaciones? Que también caen. Concretamente un 5,8%. ¿Qué sucede entonces?
La crisis ha hecho que el número de separaciones descienda de manera tan drástica. ¿Por qué? Porque muchas parejas tienen su casa en propiedad pero con hipoteca. Si se separan ninguno de los miembros del matrimonio puede hacerse con la casa y al final esta pertenecería a la entidad bancaria.
¿Por qué nacen menos hijos? Por el cambio socio-cultural, al igual que desciende el número de matrimonios. Las parejas se van a vivir juntas, sin obtener la bendición de Dios. Sin embargo cada vez se emancipan más tarde (de ahí que la natalidad se reduzca y la edad de ser padre y/o madre aumente).
¿Por qué es la mujer la que ya no se quiere casar? Porque es libre. Está emancipada de su marido. Se sirve sola y se basta para salir adelante. No necesita un papel que obligue a su cónyuge a salir adelante. Por eso no estima necesario el casamiento, la boda.
Fuente: el confidencial