San Valentín suele asociarse a restaurantes completos —más aún cuando la fecha coincide en sábado—, obsequios casi obligados y una cierta presión por organizar algo “memorable”. No obstante, cada vez son más quienes optan por celebrar este día de una manera diferente, alejándose de lo convencional para centrarse en la presencia, las emociones y la compañía genuina.
Frente a las compras por impulso y a los planes diseñados para exhibirse, cobra fuerza la importancia de la conexión sincera y de los instantes compartidos. Valorar el tiempo en común, sin prisas ni artificios y sin la necesidad de impresionar a nadie, se está convirtiendo en una de las maneras más auténticas de vivir esta fecha.
Así, el 14 de febrero se presenta como una ocasión para reconectar desde lo esencial. Más allá de las apariencias y más cerca de los sentimientos, estos cuatro planes proponen celebrar el amor —ya sea en pareja, con amistades o en solitario— poniendo el foco en la experiencia y la emoción compartida.
Vivir una experiencia inmersiva juntos y conectar desde la emoción
Compartir algo nuevo fortalece el vínculo emocional. IKONO propone una experiencia inmersiva y sensorial que invita a explorar, jugar y sentir juntos, sin juicios ni recorridos marcados. Un plan diferente para salir de la rutina y conectar desde la creatividad, la emoción y el disfrute compartido, creando recuerdos que van más allá de lo material y que, durante un tiempo limitado, podrá disfrutarse con descuentos especiales para vivir la experiencia.
“Cada uno de nuestros espacios está diseñado para que las personas puedan desconectar de su día a día y centrarse en sí mismas, en la compañía y en lo que sienten en ese momento. Cuando te permites jugar, reír y crear sin miedo, te das la oportunidad de volver a sentirte vivo y disfrutar del aquí y ahora.” explica Fernando Pastor, CEO de IKONO.
Dormir bajo las estrellas y desconectar del ruido
Para los más viajeros y amantes de la naturaleza, pasar una noche bajo el cielo puede ser una experiencia transformadora. Así, las burbujas transparentes en plena naturaleza donde el silencio, el paisaje y la intimidad se convierten en protagonistas son una buena idea para disfrutar de un rato diferente. Un plan pensado para desconectar del ritmo diario y reconectar desde la calma y la conversación sin prisas.
Cocinar, brindar y disfrutar del proceso juntos
Convertir la gastronomía en una experiencia compartida es una forma sencilla y muy eficaz de conectar. Ya sea en casa o en un curso de cocina, elaborar su propia cena mientras disfrutan de una copa de vino, en un ambiente relajado y sin prisas resulta en un momento de complicidad y disfrute del presente.
El bienestar
Clases de baile, sesiones de escalada o actividades de exterior como senderismo o rutas a caballo permiten salir de la rutina y reforzar el vínculo. Y es que, el apoyo y el trabajo en equipo forman parte del plan.
