Ajuar de la novia, la vajilla que aportaba

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El diseño, la forma y el color son condicionantes a tener muy en cuenta si se quiere adecuar la vajilla a la estética de los otros utensilios que le acompañarán en la mesa, así así como a la estética del hogar.

Por otro lado, el material (vitro-porcelana, porcelana, cerámica, barro…), su resistencia y los motivos decorativos que lleva cada pieza son muy importantes si esta vajilla se utilizará diariamente o si se quiere poner el lavavajillas.

Las vajillas suelen estar formadas por 56 piezas, pero también pueden ser más completas: 12 platos para la sopa, 24 platos llanos, 12 platos por postre, 12 tazas de consomé con plato, 2 salseras con platillo, una fuente redonda honda, una o 2 fuentes redondas planas, una legumbrera, una sopera, una para la ensalada y dos fuentes pequeñas. También hay otros elementos que son opcionales: 6 platillos por aperitivos, 12 platillos por el pan, 12 platos de presentación, 12 copas por helado o macedonia, 2 fuentes pequeñas para la mantequilla, una canastilla por el pan, un recogedor de migas y una vinagrera de cristal, dos saleros, un molinillo para pimienta en grano, un cuenco para la mostaza, un pie por los dulces y un frutero.

Los precios varían mucho según las características de la vajilla y el grado de calidad que deseamos. Como por ejemplo, una vajilla de vitroporcellana, considerado uno de los mejores materiales, de gama media formada por 56 piezas oscilaría entre los 600 y 900 euros.

Fuente: mi caravana