Consejos para hacer las maletas de nuestra Luna de Miel

Con el gran día todavía reciente en la retina, ahora lo tenéis ya todo casi listo para despegar con tu nuevo esposo o esposa al paraíso de vuestra luna de miel. Pero antes de que os pongáis manos a la obra a fabricar recuerdos maravillosos y a disfrutar de un merecido relax, hay que hacer las maletas. Esta tarea puede resultar muy estresante para algunas personas. Para evitar que lo sea también para ti, es importante que te hagas con la mejor maleta (si aún no la tienes nosotros te recomendamos que mires aquí www.maletasviajeras.com) y seguir los consejos de empaquetamiento que hoy te presentamos.

viaje de novios

Enrolla la ropa.

Enrollar la ropa tiene dos beneficios. El primero es reducir las posibilidades de que la ropa se arrugue o quede marcada, lo cual casi siempre sucede con el doblado tradicional. En segundo lugar, enrollar la ropa, lo creamos o no, ahorra espacio.

Mete las cosas pequeñas dentro de los zapatos.

Si vais a llevar botas, zapatillas o cualquier otro calzado con la punta cerrada, no dudéis en utilizar ese espacio como una ventaja extra. Los calcetines y la ropa interior son lo suficientemente pequeños y flexibles para ser colocados dentro de los zapatos. De este modo estaremos optimizando al máximo el espacio disponible.

 

Coloca siempre la bolsa de aseo en la parte de abajo.

La bolsa de aseo puede ser en algunos casos muy pesada. Si la situamos en el centro o en la parte superior pude chafar la ropa y marcarla con arrugas. Además, colocando los productos de baño en el fondo evitarnos también que cualquier rotura o filtración pueda manchar la ropa que hay debajo.

 

Usad dos bolsas para los líquidos.

Si tenéis cualquier tipo de líquido en tu maleta, ponedlos dentro de dos bolsas de plástico bien cerradas. Asimismo, asegurémonos que los tapones están bien cerrados y apretados. Una de las peores cosas que probablemente nos puedan pasar (después de perder las maletas) es llegar a nuestro lugar de destino con nuestra ropa totalmente cubierta de champú acondicionador. Un doble embolsado nos asegurará que incluso si algún líquido se escapa de la botella no llegará a manchar el resto de las cosas

 

Mete las cosas pequeñas dentro de los zapatos.

Si vais a llevar botas, zapatillas o cualquier otro calzado con la punta cerrada, no dudéis en utilizar ese espacio como una ventaja extra. Los calcetines y la ropa interior son lo suficientemente pequeños y flexibles para ser colocados dentro de los zapatos. De este modo estaremos optimizando al máximo el espacio disponible.

 

Coloca siempre la bolsa de aseo en la parte de abajo.

La bolsa de aseo puede ser en algunos casos muy pesada. Si la situamos en el centro o en la parte superior pude chafar la ropa y marcarla con arrugas. Además, colocando los productos de baño en el fondo evitarnos también que cualquier rotura o filtración pueda manchar la ropa que hay debajo.

 

Usad dos bolsas para los líquidos.

Si tenéis cualquier tipo de líquido en tu maleta, ponedlos dentro de dos bolsas de plástico bien cerradas. Asimismo, asegurémonos que los tapones están bien cerrados y apretados. Una de las peores cosas que probablemente nos puedan pasar (después de perder las maletas) es llegar a nuestro lugar de destino con nuestra ropa totalmente cubierta de champú acondicionador. Un doble embolsado nos asegurará que incluso si algún líquido se escapa de la botella no llegará a manchar el resto de las cosas

 

Llévate una bolsa plegable extra.

Hay muchas posibilidades de que queramos traernos algunos recuerdos de nuestra Luna de Miel. Si piensas que no vas a tener ningún espacio libre para la vuelta, mete en la maleta una bolsa plegable para utilizar en tu viaje de regreso. La única parte negativa es que tendremos pagar por el extra de equipaje, pero peor es quedarnos sin esos recuerdos.

En conclusión, hacer las maletas para nuestra luna de miel, no tiene porque causarnos necesariamente frustración. En su lugar, el proceso debería ser bastante rápido y sencillo. Lo más importante es que todos los objetos lleguen a su destino en el mismo estado en el cual fueron empaquetados. Siguiendo todos estos consejos, podemos hacer las maletas sin preocupación alguna y disfrutar de la luna de miel con nuestro recién esposo o esposa.