Contigo de Luis Cernuda
¿Mi tierra? Mi tierra eres tú. ¿Mi gente? Mi gente eres tú. El destierro y la muerte para mi están adonde no estés tú. ¿Y mi vida? Dime, mi vida, ¿qué es, si no eres tú?
¿Mi tierra? Mi tierra eres tú. ¿Mi gente? Mi gente eres tú. El destierro y la muerte para mi están adonde no estés tú. ¿Y mi vida? Dime, mi vida, ¿qué es, si no eres tú?
La carrera del mar sobre mi puerta es sensación azul entre mis dedos, y tu salto impetuoso por mi espíritu es no menos azul, me nace eterno. Todo el color de aurora despertada el mar y tú lo nadan a mi encuentro, y en locura de amarme hasta el naufragio van rompiendo los puertos y los remos.
Los amorosos callan. El amor es el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. Los amorosos buscan, los amorosos son los que abandonan, son los que cambian, los que olvidan. Su corazón les dice que nunca han de encontrar, no encuentran, buscan. Los amorosos andan como locos porque están solos, solos, solos, entregándose, dándose a cada rato, llorando
Un día te conocí, un día cualquiera empezabas a llamar mi atención. Dos días más y empezaba a interesarme tu historia. Diez días más y eras un personaje en mi mente que no le faltó imaginación, y así mis día sin ti, atrasando las horas para poder saber de ti.
Te desnudas igual que si estuvieras sola y de pronto descubres que estás conmigo. ¡Cómo te quiero entonces entre las sábanas y el frío! Te pones a flirtearme como a un desconocido y yo te hago la corte ceremonioso y tibio. Pienso que soy tu esposo y que me engañas conmigo.
Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la
Papá, mi gran amigo, el que me da su amor y cariño. Al que me cuida y aconseja para ser un buen hijo. Día con día le agradezco al Señor, por tenerte conmigo. Río de felicidad porque tengo el mejor padre y que hoy, quiero. Expresarte todo mi sentir, mi amor y gracias por guiarme en la vida!.
Sentado en la pequeña pausa de mi camino, muchos pensamientos se agolpan en mi mente, pensamientos de agradecimiento que tengo que ofrecerte. Uno de los más importantes, es aquella oportunidad que me distes de tener una niñez feliz. Ahora comprendo lo muy dura que puede ser la vida de un padre, que quiere ofrecerle todo lo que más puede a
Hoy el maestro nos habló de los héroes, y nos pidió un resumen de uno. Y te puse a ti Papá. ¿Yo, por qué hijo?, a ti te gusta Superman. ¡Ay¡, Papá él no es de verdad y tú sí.
Mi papito es muy bueno, igualito a mi mamá, se levanta muy temprano, yo lo voy a saludar. Yo me subo a sus rodillas, y me pongo a cabalgar, ico, ico caballito, qué bueno que es mi papá.
En tus ojos un misterio; en tus labios un enigma. Y yo fijo en tus miradas y extasiado en tus sonrisas.
Amor mío, mi amor, amor hallado de pronto en la ostra de la muerte. Quiero comer contigo, estar, amar contigo, quiero tocarte, verte. Me lo digo, lo dicen en mi cuerpo los hilos de mi sangre acostumbrada, lo dice este dolor y mis zapatos y mi boca y mi almohada.