Presencia y ausencia de mamá

Hoy recibimos un poema de Raymundo Reynoso Cama en forma de comentario, y me pareció que merecía la pena dedicarle un post.

Es precioso Raymundo.  Así que aquí dejamos el pequeño homenaje que le rindes a la memoria de tu madre con este estupendo poema.

La presencia de mamá me hace ver las nubes cabalgar
sobre los duros hombros de las agitadas olas del mar,
que se alzan, en pausado vuelo al infinito, para navegar
gallardas en su inmensidad, inspiración de nuestro mirar.

La presencia de mamá me hace sentir, en la lluvia, su nobleza
que riega de bendición la sed y esperar de la misma naturaleza,
requerimiento y encantos humanos que escuchan esas melodías
en cada trajinar de los ríos, en cada transcurrir de nuestros días.

La presencia de mamá, hace que mis sueños tengan que soñar
con querencias y adquisiciones que logran saciar mi esperar
con ansias pueriles de ternura, con calor, con abrigo maternal,
y se posan en el álbum del recuerdo, con principio y sin final.

Tu ausencia, mamá, produce una añoranza en mis ilusiones,
que al tocar la realidad se esfuman sigilosas mis aspiraciones,
llenándome el alma de mucho dolor, desencanto y pesadumbre
del pensar sin pensamiento, de la rutina y hábitos sin costumbre.

Tu ausencia, mamá, hace que tenga un grito en la garganta,
que al liberarse, lo escuchará atenta esa pradera pura y santa,
el bosque sin árbol, ese árbol sin hojas, algún nido sin pajarillo,
pajarillo sin vuelo, campo sin río, hasta el mismo sol sin brillo,
firmamento sin estrellas, pasión sin ningún arrebato ni frenesí,
ansias sin sosiego, mi motivo sin encanto, mis recuerdo sin ti.

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