Seguiremos hablándote de las diferentes supersticiones de boda que fueron pasando de generación en generación, algunas de ellas son muy bonitas y pintorescas, mientras que otras pueden rozar con lo ridículo.
En muchos casos veremos como el coche de los novios es seguido por un cortejo de coches que van tocando bocina sin parar, esta tradición aún es conservada en las ciudades más pequeñas. Según cuentan las abuelas esto se hacía de la época en que se usaban carruajes y era para alejar a los malos espíritus con la música y el ruido.

El mes de mayo no es el más aconsejable para la bodas, por más que sea uno de los más coloridos y hermoso. Esto se debe a la recordada «Noche de Walpurgis» desde la puesta de sol del día 30 de abril hasta la salid del sol del 1 de mayo tenia lugar una feroz lucha entre las fuerzas de la luz y las tinieblas. En ese momentos los espíritus malignos y las brujas se ponían a bailar generando figuras deformadas y tenían lugar los sacrificios humanos.
En el continente europeo se pensaba que era una noche en la que el poder los del brujos se desplegaba y las siguientes actividades que se realizaran durante gran parte de los días del mes podían ser peligrosas, por ejemplo podía haber consecuencias realmente nefastas en la fertilidad de los jóvenes esposos.
Otra costumbre es la de regalarle huevos a Santa Clara, así la santa ayudará a que la lluvia se aleje el día de la boda, ya que si llueve mucho ese día se dice que la novia llorará mucho a lo largo de su matrimonio. Pero este mito tiene su cara opuesta, más de uno asegura que si la boda es un día lluvioso significa prosperidad, seguramente escuchaste la frase que dice ‘novia mojada, novia afortunada’.