A una violeta
Flor, la de las lindas hojas, la del cáliz delicado, la que derrama en el prado su perfume embriagador. Tú, que en la hierba naciste, y te ocultas siempre en ella, eres la imagen más bella que representa al amor. No a ese arrebatado y ciego que a veces el labio miente, sino al tímido, que siente un sensible corazón.

