Llega un momento en toda boda, tras el vals o baile de los novios, en que todo el mundo se lanza a la pista y comienza a bailar (o al menos lo intenta). Jóvenes, niños, adultos, e incluso los abuelos, quieren celebrar con unos bailes la felicidad de este día. Sin embargo, todas sabemos lo que es encontrar unos zapatos monísimos… ¡que hacen añicos nuestros pies! Y para nada están preparados para bailar y bailar la tarde y noche de la boda.
Seguir este ritmo de baile resulta complicado con taconazos, y por ello os vamos a plantear la solución a este problema tan común en las bodas.
Si eres invitada y llevas unos zapatos de taconazo… ¡no olvides llevar un repuesto más cómodo! Unas sandalias bajas te quedarán igual de bien para el baile y evitaras el horroso dolor de pies. Incluso unas alpargatas de cuña pueden ser una buena solución si estás acostumbrada a llevar tacones.
En cuanto a las novias y organizadoras de bodas… ¿por qué no regalar unas chanclas o alpargatas a las invitadas? Será, sin duda, el regalo más agradecido que puedes hacer. Que todo el mundo acabe en chanclas no sonrojará a nadie 🙂
Aquí os dejo algunos ejemplos de cómo puedes poner la alternativa a los dolorosos zapatos en la boda para que nadie se corte en coger sus chanclas o alpargatas:
El ejemplo de la novia
Si la novia muestra claramente que ha cambiado sus adorables zapatos de novia por unas alpargatas… ¡dará carta blanca a los invitados para ponerse cómodos!

Bailarias para las bodas más elegantes

Alpargatas con el nombre de cada invitado

¿Te duelen los pies?
Chanclas blancas para todos

Un cubito de chanclas… ¡y a bailar!

Separar las alpargatas por números

Chanclas junto al árbol

Y después de todos estos ejemplos tan bonitos… ¿os animáis a bailar libremente en la próxima boda? ¡Un aplauso por los zapatos cómodos de boda!